ESPONJA CORPORAL KONJAC CARBÓN ACTIVO

ESPONJA CORPORAL KONJAC CARBÓN ACTIVO

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¿Qué hay mejor que una esponja natural? La esponja konjac es ese imprescindible que por sus múltiples propiedades no puede faltar en tu ducha. Estimula la producción de colágeno de tu piel, la libera de toxinas y células muertas, consiguiendo una piel más sedosa.

Viene enriquecida con carbón, ideal para cerrar tus poros y luchar contra el acné. Si tienes tendencia a padecer acné en la espalda o áreas más sensibles de tu cuerpo, esta esponja es ideal para tratarlos con suavidad y atenuar su inflamación. Lo mejor de ella es que es vegana y 100% biodegradable, una alternativa genial frente a las esponjas convencionales de plástico. 

 

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Materiales:

Raíz natural de konjac con carbón activo.

Propiedades:

¿Qué hay mejor que una esponja natural? La esponja konjac es ese imprescindible que por sus múltiples propiedades no puede faltar en tu ducha. Estimula la producción de colágeno de tu piel, la libera de toxinas y células muertas, consiguiendo una piel más sedosa.

Viene enriquecida con carbón, ideal para cerrar tus poros y luchar contra el acné. Si tienes tendencia a padecer acné en la espalda o áreas más sensibles de tu cuerpo, esta esponja es ideal para tratarlos con suavidad y atenuar su inflamación. Lo mejor de ella es que es vegana y 100% biodegradable, una alternativa genial frente a las esponjas convencionales de plástico. 

Combínala con nuestros geles de ducha sólidos.

Detalles del producto:

La esponja es 100% biodegradable y compostable

Medidas: 0.75 × 0.75 × 0.36 cm.

Modo de uso:

¡Nunca la uses en seco! Mientras está seca es dura y áspera, así que…Humedece la esponja, preferiblemente con agua templada, hasta que se empape y se vuelva blandita. Apriétala suavemente para que suelte el exceso de agua y ¡ya está lista para usar! Aunque no es necesario, puedes utilizarla junto a tu producto limpiador. Deslízala por toda la piel con movimientos circulares, dándote un suave masaje. Al finalizar, enjuaga bien la esponja para quitarle la suciedad que ha atrapado o el producto que le hayas añadido, y déjala secar. Lo más importante para su correcto mantenimiento es que, mientras no la uses, la esponja se mantenga seca. Por eso puedes colgarla por el hilo que trae en una zona ventilada y libre de humedad. Si quieres una desinfección profunda de la esponja, de vez en cuando, puedes sumergirla en agua hirviendo unos segundos.